Tratamiento 9 min de lectura

Ozempic para las adicciones: cómo funciona y cómo puede ayudar

- Equipo editorial de Sin Adicción Equipo editorial de Sin Adicción
Ozempic para las adicciones: cómo funciona y cómo puede ayudar

Ozempic no se desarrolló para tratar adicciones. Su principio activo, la semaglutida, se utiliza principalmente en diabetes tipo 2, mientras que la misma molécula se comercializa con otras indicaciones y marcas para el control del peso. Sin embargo, durante los últimos años ha surgido una pregunta distinta: ¿podrían los agonistas del receptor GLP-1 influir también en el deseo de consumir alcohol, nicotina u otras drogas?

La hipótesis no consiste simplemente en que una persona coma menos y, por extensión, consuma menos de todo. El sistema GLP-1 también se relaciona con áreas cerebrales implicadas en recompensa, motivación y aprendizaje, procesos que tienen un papel importante en las adicciones.

Los primeros resultados en humanos son interesantes, especialmente en alcohol, pero todavía no permiten utilizar Ozempic como si fuera un medicamento aprobado para dejar las drogas. La investigación está avanzando y conviene separar lo que ya se ha observado de lo que todavía es una hipótesis.

Qué es Ozempic y por qué se estudia en las adicciones

Ozempic es una marca de semaglutida, un medicamento agonista del receptor GLP-1. En la Unión Europea está autorizado para el tratamiento de adultos con diabetes tipo 2 insuficientemente controlada, como complemento de la dieta y el ejercicio.

El GLP-1 es una hormona implicada, entre otras funciones, en la regulación de la glucosa y del apetito. Los medicamentos que imitan su acción pueden aumentar la sensación de saciedad y modificar la respuesta del organismo a los alimentos.

El interés en las adicciones apareció al comprobar que las vías relacionadas con GLP-1 también interactúan con circuitos cerebrales vinculados a la recompensa. Estudios realizados en animales empezaron a mostrar cambios en la búsqueda y el consumo de distintas sustancias. Después llegaron estudios observacionales en humanos y algunos ensayos clínicos.

Una revisión sistemática reciente ha identificado investigaciones sobre alcohol, nicotina, cocaína y opioides, aunque el grado de evidencia no es el mismo para todas estas sustancias.

Cómo podría ayudar la semaglutida

Una adicción no depende de un único mecanismo. Intervienen aprendizaje, recompensa, hábitos, emociones, disponibilidad de la sustancia, contexto social y cambios neurobiológicos que se consolidan con el consumo repetido.

La semaglutida podría actuar sobre una parte de ese proceso: la respuesta de recompensa y el impulso asociado a determinadas sustancias.

Esto podría traducirse en fenómenos como:

  • menor deseo intenso de consumir;
  • menor interés por una sustancia en determinadas situaciones;
  • reducción de la cantidad consumida cuando se produce consumo;
  • cambios en la respuesta a señales asociadas previamente con la droga.

Estas posibilidades todavía están siendo estudiadas. No está demostrado que la semaglutida produzca todos estos efectos de manera general ni en todas las adicciones.

Ozempic y craving

El craving es el deseo intenso o urgencia de consumir. Puede aparecer espontáneamente o ante estímulos que la persona ha relacionado con la droga: determinados lugares, amigos, momentos del día, estados emocionales o rituales.

Una de las señales más interesantes de la investigación con semaglutida es precisamente su posible influencia sobre este deseo.

En un ensayo clínico publicado en 2025 con personas con trastorno por consumo de alcohol, la semaglutida produjo una reducción significativa del craving semanal frente a placebo.

Eso no significa que haya demostrado eliminar el craving ni que el resultado pueda trasladarse automáticamente a cocaína, cannabis, opioides o cualquier otra sustancia.

Además, disminuir el deseo de consumir es solo una parte del tratamiento. Una persona puede necesitar trabajar también situaciones de riesgo, problemas de salud mental, relaciones, hábitos y consecuencias del consumo. Puedes ver cómo encajan estas intervenciones en las fases del tratamiento de una adicción.

En qué adicciones se está investigando

Alcohol

Es el ámbito donde la evidencia clínica con semaglutida ha avanzado más.

El ensayo publicado en JAMA Psychiatry en 2025 incluyó a 48 adultos con trastorno por consumo de alcohol. Durante nueve semanas se comparó semaglutida con placebo.

El tratamiento redujo el alcohol consumido en una prueba de autoadministración realizada en laboratorio, disminuyó el craving semanal y redujo el número de bebidas por día de consumo. No produjo, sin embargo, una reducción significativa en todas las variables estudiadas.

Por eso el resultado se considera una señal prometedora que necesita confirmarse en estudios mayores, no una demostración definitiva de eficacia.

El tema merece un análisis separado, porque ya existen ensayos y estudios específicos. Puedes leerlo en cómo puede influir Ozempic en el consumo de alcohol.

Nicotina

También existen señales relacionadas con el tabaco.

En el mismo ensayo de semaglutida y alcohol, el subgrupo de participantes que fumaba mostró una mayor reducción relativa del número de cigarrillos diarios frente al placebo.

Además, otros agonistas GLP-1 han sido evaluados previamente en estudios sobre nicotina. Una revisión de ensayos aleatorizados encontró resultados favorables en algunos estudios, aunque la evidencia sigue siendo insuficiente para considerar estos medicamentos un tratamiento establecido de la dependencia de nicotina.

Si una persona quiere valorar su patrón de consumo puede utilizar como orientación el test de dependencia de la nicotina, que no sustituye una evaluación clínica.

Cocaína

La cocaína es otro de los campos de investigación, pero aquí la distancia entre la evidencia experimental y la práctica clínica es mayor.

Los modelos preclínicos han permitido estudiar cómo los agonistas GLP-1 pueden modificar la recompensa asociada a estimulantes. Sin embargo, esto no equivale a demostrar que la semaglutida sea eficaz para tratar el trastorno por consumo de cocaína en personas.

Actualmente no debería presentarse Ozempic como un medicamento demostrado para dejar la cocaína.

Opioides

También existe investigación experimental sobre GLP-1 y opioides. Se estudia si estas vías pueden influir en la recompensa y en determinadas conductas relacionadas con su consumo.

Sin embargo, el tratamiento de la dependencia de opioides ya dispone de opciones farmacológicas con evidencia sólida, como metadona y buprenorfina. Una posibilidad experimental con semaglutida no sustituye esos tratamientos.

¿Ozempic sirve para dejar las drogas?

A día de hoy, esa afirmación sería demasiado fuerte.

Ozempic no está autorizado específicamente como tratamiento para los trastornos por consumo de sustancias. Su indicación europea es la diabetes tipo 2.

Las investigaciones actuales permiten plantear que los agonistas GLP-1 podrían convertirse en una nueva herramienta para determinados trastornos adictivos, pero todavía hay que responder cuestiones importantes:

  • qué sustancias responden realmente al tratamiento;
  • qué pacientes se benefician;
  • qué efecto se mantiene a largo plazo;
  • qué ocurre después de suspender el medicamento;
  • qué dosis y moléculas son más adecuadas;
  • cómo se combinan con tratamientos psicológicos y farmacológicos ya establecidos.

Estas preguntas requieren ensayos clínicos más grandes y seguimiento prolongado.

¿Cómo se utilizaría Ozempic en una adicción?

No existe actualmente una pauta estándar de Ozempic para tratar adicciones.

Esto es importante porque los esquemas utilizados en estudios experimentales no deben convertirse en instrucciones para automedicarse. La dosis, la selección de pacientes y el seguimiento forman parte del propio objeto de investigación.

Un profesional tampoco debería sustituir sin más un tratamiento establecido por semaglutida simplemente porque hayan aparecido estudios prometedores.

Si en el futuro se aprueba alguna indicación relacionada con adicciones, tendrá que definirse para qué trastorno, qué pacientes, qué dosis y dentro de qué tipo de seguimiento.

Ozempic no sustituye el tratamiento psicológico

Una adicción no puede reducirse al nivel de recompensa que produce una sustancia.

Una persona puede haber aprendido a beber cuando está ansiosa, consumir cocaína en determinados contextos sociales o fumar automáticamente ante el estrés. Esos patrones pueden continuar incluso si un medicamento reduce parte del impulso inicial.

Por eso los tratamientos modernos combinan distintas herramientas según cada caso. Pueden incluir intervención psicológica, medicación cuando existe una indicación, trabajo familiar, prevención de recaídas y atención de otros problemas médicos o psiquiátricos.

La guía sobre fármacos utilizados en el tratamiento de las adicciones permite situar la semaglutida dentro de un panorama más amplio: algunas adicciones ya tienen medicamentos establecidos y otras no.

Qué riesgos tiene utilizar semaglutida sin indicación

Que un medicamento se esté investigando para una nueva indicación no convierte su uso por cuenta propia en una prueba inocua.

La semaglutida puede producir efectos adversos, especialmente gastrointestinales, y tiene contraindicaciones y precauciones que deben valorarse individualmente.

También puede existir una falsa sensación de seguridad. Una persona podría interpretar una disminución temporal del deseo de consumir como prueba de que la adicción está resuelta y abandonar otras partes del tratamiento.

La automedicación resulta especialmente poco adecuada cuando existen varias sustancias, enfermedades médicas, medicación concomitante o problemas psiquiátricos.

Qué tratamientos se utilizan actualmente

El tratamiento depende de la sustancia.

Para la dependencia del alcohol existen medicamentos específicos que pueden utilizarse en determinados pacientes. El disulfiram o Antabus, por ejemplo, tiene un mecanismo completamente diferente y se utiliza para ayudar a mantener la abstinencia en personas seleccionadas.

En opioides existen tratamientos de mantenimiento con amplia evidencia. Para nicotina también hay medicamentos y terapia sustitutiva. Para cocaína y cannabis, el peso del tratamiento psicológico es especialmente importante porque no existe actualmente un medicamento aprobado con una eficacia comparable a las opciones disponibles para opioides o tabaco.

Esto explica por qué la investigación sobre GLP-1 genera interés: podría ampliar las herramientas disponibles, pero primero necesita demostrar eficacia y seguridad.

Qué significa realmente que los resultados sean prometedores

En medicina, prometedor no significa demostrado.

La investigación con semaglutida ha pasado de resultados experimentales y observacionales a disponer de algunos datos controlados en humanos. Ese es un avance importante.

Al mismo tiempo, los ensayos siguen siendo pequeños y la evidencia varía mucho según la sustancia. Una revisión sistemática de 2025 sobre agonistas GLP-1 y trastornos por consumo de sustancias concluye que existe una base científica interesante, pero la investigación clínica todavía es limitada.

Por tanto, la posición más razonable actualmente es intermedia: no considerar Ozempic un tratamiento de las adicciones, pero tampoco ignorar una línea de investigación que ya está produciendo resultados humanos relevantes.

Si existe actualmente un problema de consumo, no hace falta esperar a que aparezcan nuevos medicamentos. Hay tratamientos disponibles y el nivel de atención puede adaptarse a cada situación. Antes de elegir un recurso privado, conviene revisar qué comprobar en un centro de tratamiento de adicciones.

Preguntas Frecuentes

¿Ozempic sirve para tratar las adicciones?
Actualmente Ozempic no está aprobado específicamente para tratar trastornos por consumo de sustancias. La semaglutida y otros agonistas GLP-1 están siendo estudiados porque podrían influir en el craving y en los circuitos de recompensa.
¿Ozempic puede quitar las ganas de consumir drogas?
Existen resultados iniciales que muestran una reducción del craving en personas con trastorno por consumo de alcohol. No está demostrado que produzca el mismo efecto en todas las sustancias ni que elimine por sí solo una adicción.
¿Para qué adicciones se está estudiando la semaglutida?
La investigación ha estudiado agonistas GLP-1 en alcohol, nicotina, cocaína y opioides, entre otras sustancias. La evidencia clínica más desarrollada actualmente se encuentra en el trastorno por consumo de alcohol.
¿Se puede utilizar Ozempic para dejar la cocaína?
No existe actualmente evidencia suficiente para considerar Ozempic un tratamiento establecido del trastorno por consumo de cocaína. Hay investigación experimental, pero no debe confundirse con una recomendación clínica.
¿Ozempic sustituye la terapia para una adicción?
No. Incluso si los agonistas GLP-1 terminan demostrando utilidad en determinadas adicciones, el tratamiento puede necesitar abordar hábitos, desencadenantes, salud mental, entorno familiar y prevención de recaídas.
¿Cómo se toma Ozempic para una adicción?
No existe una pauta aprobada de Ozempic para tratar adicciones. Los esquemas empleados en ensayos clínicos forman parte de la investigación y no deben utilizarse como instrucciones de automedicación.
Equipo editorial de Sin Adicción

Escrito por

Equipo editorial de Sin Adicción

Equipo editorial

Revisión clínica de Sin Adicción

Revisado por

Revisión clínica de Sin Adicción

Revisión clínica

“” Cómo citar este artículo

Al citar, reconoces el trabajo original, evitas problemas de plagio y permites a tus lectores acceder a las fuentes originales para obtener más información o verificar datos. Asegúrate siempre de dar crédito a los autores y de citar de forma adecuada.

Equipo editorial de Sin Adicción. (2026, septiembre 28). Ozempic para las adicciones: cómo funciona y cómo puede ayudar. Sin Adicción. https://sinadiccion.com/ozempic-tratamiento-adicciones

¿Buscas un centro de tratamiento?

Consulta nuestras comparativas de centros de adicciones.

Ver centros